El nuevo cliente, pidió una habitación próxima a Cristobal Ferrán, le daría una sorpresa. A Tomás le estaba diciendo un huésped que se había clavado un alambre espinoso en el hombro, necesitaba un médico.Tomás le entró fiebre al ir a ver al médico todo lo veía confuso y borroso, por la infección.
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